Tucutunemo, El Blog de Raúl Aular Flores

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Al Villacurano Ausente.

                      Raúl Aular F.

                     Hijo…..hoy, no se por cual razón

                    a mi memoria vino tu recuerdo

                    y decidí entonces escribirte,

                    no para cansarte con viejas historias;

                    si, para recordarte cosas que en tu ausencia,

                   parece olvidaste.

                   Sencilla es mi historia

                  como una vez dijo el noble poeta

                  que a casa llego y luego perdí.

                  De mi vientre fecundo,

                 como tu, muchos hijos nacieron:

                 unos se quedaron, otros se me fueron;

                 unos progresaron, otros fracasaron;

                 unos estudiaron, otros no aprendieron;

                 unos ayudaron, otros maltrataron;

                 unos construyeron, otros destruyeron;

                 unos enseñaron, otros explotaron;

                 unos trabajaron, otros no lo hicieron;

                 pero; a unos y a otros como a ti, los quiero.

                 Entonces, dime hijo: ¿qué ha sido de ti?:

                 ¿estudiaste, ayudaste, progresaste, fracasaste, maltrataste,

                 construiste, destruiste, enseñaste, explotaste… ¡o acaso, hijo mío!…

                 ¡Mira!, quiero que regreses a tu vieja Villa,

                 no para exigirte me expliques tu ausencia,

                 solo quiero verte y oír de tus labios

                 los versos aquellos

                 que, cuando declamas,

                 yo no se si los dices o los  rezas….

Una pequeña gran venezolana

Lo más valioso del pasado de la humanidad, ha sido sus grandes maestros; pues, todos ellos supieron dar ejemplo, pensar audazmente y afirmar honestamente su independencia espiritual. Por lo tanto, permítanme, mis estimados jóvenes, presentarles una muestra representativa del pensar de aquellos preceptores:

            Sócrates: enseñaba que lo importante es  practicar el bien y lograr el conocimiento de si mismo, comenzando por aceptar que no se es sabio por lo que se sabe sino por saber que nada se sabe. Por ello, para hacer sabio al hombre hay que demostrarle que la sabiduría consiste en aceptar con humildad esa realidad, es decir, no ser prepotente y escuchar a las demás personas hasta los mas ignorantes y aburridos, porque ellos también tienen  su historia.

            Platón: explicaba que el mundo no es sensible sino pensable: a cada cosa material le corresponde una idea que previamente ha sido elaborada por un ente que calificaba como “el sumo bien”. Aseguraba que las ideas nacen con el hombre; por ello, lo que se debe hacer es enseñarle al hombre, a recordarlas.

            Aristóteles: recomendaba evitar los extremos tanto en los ideales como en el comportamiento habitual. Estimaba que Dios es el motor que mueve al mundo; pero, no lo supone como el creador de la materia, porque esta ha existido conjuntamente con el desde los primeros tiempos y, que Dios, no es mas que un artesano y la naturaleza, el taller donde la materia adquiere la forma de lo pensado por el.

            Buda: predicaba que la vida es un eterno sufrimiento, como consecuencia de los deseos y pasiones del hombre. Por lo tanto, para superar el sufrimiento, el hombre debe eliminar todo deseo y toda pasión, a través de la practica sistemática del ayuno y la meditación profunda.

            Santo Tomas de Aquino: logro conciliar el dogma cristiano con el pensamiento Aristotélico. Consideraba que Dios es el principal motor del mundo. Estimaba que la filosofía debe estar al servicio de la religión; pues, no es posible que una verdad racional contradiga a una verdad revelada.

            San Agustín: enseñaba que la verdad no se encuentra en el exterior ni en el conocimiento sensible, sino en el interior de la conciencia y que las ideas no tienen su origen en el alma humana, sino en una mente superior e inmutable: Dios.

            Descartes: sugería respetar las opiniones e instituciones existentes, hasta que puedan ser reemplazadas por algo mejor y solidamente fundado. Revoluciono los conocimientos de su época, mediante la elaboración de una nueva metodología: la duda metódica, es decir, se puede dudar de todo, menos que pensamos. De este razonamiento, salió su celebre: “si pienso, luego existo”.

            Aristipo: pregonaba que el placer debe ser el fin supremo del hombre. Recomendaba ser feliz por encima de todo, porque indefectiblemente la muerte nos espera; y eso, es una verdad absoluta.

            Freud: afirmaba que no es la razón lo que determina la conducta del hombre, sino el sexo. La existencia humana, señalaba, esta marcada por la lucha entre la búsqueda del placer y las normas sociales.

            Darwin: explicaba que los seres vivos provienen de un proceso de evolución biológica motorizado por el mecanismo de la selección natural; ello, como consecuencia de la lucha por la existencia que se presenta entre las poblaciones y sus necesidades alimentarías y, en esta lucha, tendrán mayores probabilidades de sobrevivir aquellos seres vivos genéticamente mejor dotados. La mala interpretación de esta teoría, mis estimados jóvenes, dio origen al nazismo alemán:  presuponían ser  una “raza superior”        

           Marx: planteaba que la historia del hombre esta determinada por las contradicciones dialécticas entre los modos y las relaciones de producción, las cuales solo serán resueltas a través de  la lucha de clases.

            Jesús de Nazaret: predicaba la hermandad entre los hombres, el amor a Dios por encima de todas las cosas, bendecir al enemigo, hacer el bien, no preocuparse por el mañana, no juzgar, no servir al dinero, amar al prójimo como a si mismo, no responder al agresor, cumplir los mandamientos, ser astuto como la serpiente y sencillo como la paloma y entre otras cosas, esperar su regreso.

            Y, finalmente, una Niña Venezolana, cuyo nombre no pude captar porque para el momento en que era entrevistada para la televisión, yo estaba mas pendiente de las enseñanzas que, su pálida carita y apagada vocecita, le comunicaban al periodista que la entrevistaba en el Hospital Oncológico de Caraca.

“Para mi, una leucemia no es nada, como tampoco lo es un tumor maligno. Pues, ellos no son mas que simples accidentes de la vida que debemos aceptar, para luego enfrentar con valentía, buen humor y sobre todo con una gran dosis del azúcar de la que cantaba Celia Cruz”…

Jamás, mis estimados jóvenes, había escuchado tanta sabiduría en tan pocas palabras y en un ser que, ni siquiera había superado la adolescencia. En consecuencia, vaya un recuerdo para esta pequeña gran venezolana que, seguro estoy, trascendió hacia el Reino de los Cielos porque para personas como ella, Jesús de Nazaret, les prometió: “Felices los limpio de corazón porque ellos verán a Dios”…

La Traicion de Judas Iscartiote

 LA TRAICION DE JUDAS ISCARIOTE

                           Raúl Aular F.

            Jesús de Nazaret hizo público su proyecto para  transformar mentalmente al pueblo, desde una pequeña colina en las afueras de Jerusalén. Por  esta circunstancia, a este primer discurso se le conoce como “El Sermón de la Montaña”. Allí, suelta la voz, tendido el brazo y puesta su mirada en la multitud, dijo:”Felices los que tienen espíritu de pobre, los pacientes, los que lloran, los compasivos, los limpios de corazón, los que trabajan por la paz y los perseguidos por la causa del bien, porque de ellos será el Reino de los Cielos”…Explicado el proyecto, solo faltaba escoger a los maestros que difundirían la buena nueva; en consecuencia, Jesús, se va a las raíces más profundas del pueblo a buscar doce hombres que posteriormente fueron sus apóstoles. Entre los seleccionados, se encuentra Judas Iscariote. Durante el entrenamiento, Jesús, les ordeno: “Vayan por el mundo sin alforjas, ni pan, ni morral, ni dinero. Solo lleven un par de sandalias y una túnica. Proclamen el reino de Dios, sanen enfermos, echen demonios, limpien leprosos, prediquen lo que les he enseñado. No lleven oro, ni plata, ni moneda, porque el que trabaja tiene derecho a comer”…

Tres años se invirtieron en la ejecución del proyecto. La estrategia pedagógica utilizada fue la parábola: narración que conlleva una enseñanza moral. Pero un día, exactamente a los 33 años después del parto de la Virgen María, Jesús se fue a un huerto y exhorto a los apóstoles (Judas no estaba presente): “Siéntense aquí yo voy a orar”. Fue un poco mas lejos y tirándose al suelo hasta tocarlo con su cara, oro:”Padre, aleja de mi esta copa, pero que se haga no lo que yo quiero sino lo que quieras tu”… Luego regreso donde estaban los apóstoles y les manifestó: “Llego la hora en que el hijo del hombre va a ser entregado en manos de sus perseguidores”. En ese preciso instante, apareció el apóstol Judas y dirigiéndose a Jesús, le dio las buenas noches y lo beso en la mejilla. Jesús, le respondió: ¡Amigo, has lo que vienes a hacer”. Inmediatamente, se presento un piquete de soldados, detuvieron a Jesús y se lo llevaron  preso por el camino que conduce a Jerusalén.

Con base en estos hechos y sin ánimo de dárnoslos  de teólogos, pareciera  que estos acontecimientos fueron el resultado de un plan divino planificado por una inteligencia superior y en donde al apóstol Judas Iscariote le dieron el papel de ser desleal a su maestro. Todo ello, con la finalidad de precipitar el desenlace final del sufrimiento que necesariamente tenia que padecer Jesús, que a su vez es el mismo Dios, en aras de redimir al hombre del pecado original de haber ofendido a su creador.

Ahora bien, si supuestamente esto ocurrió así… luego, la conducta de judas Iscariote no fue un acto consciente, desleal,  personal, deliberado, traidor, o nacido de la codicia, sino la consecuencia lógica del papel que le toco representar en la vida, pasión y muerte de Jesús de Nazaret. Por lo tanto, este hombre ha sido y es victima de la más grande injusticia de la historia.

Pero si todo resulto ser como nos lo han enseñado y, a estas altura del partido, no hemos perdonado al Iscariote; entonces, apelaremos a las siguientes preguntas: ¿Acaso no bastan mas de veinte siglos de penitencia que ha pagado Judas?… ¿Acaso podemos dudar que Jesús le perdono su debilidad humana; incluso, antes de la noche del beso en el huerto?… Y finalmente, demos respuesta sincera y desprejuiciada a la siguiente interrogante: ¿Realmente, usted considera que Judas fue un traidor?..

La ruta de Bolivar

LA RUTA DE BOLIVAR     

           Raúl Aular F.

 1783: Nace en Caracas.

1792: Apenas un adolescente, queda huérfano.

1795: Problemas de índole familiar lo conducen a la casa de Simón Rodríguez.

1797: Ingresa como Cadete al Cuerpo de Milicias de los Valles de Aragua.

1799: Viaja a España.

1800: En Madrid, entra en contacto con el Marques de Ustariz: caraqueño residenciado en España y de notable influencia en la Monarquía. Dada su condición de menor de edad, sus tíos, autorizan su mudanza a la casa del Marques, cuyo nombre es: Jerónimo Ustariz y Tovar. Allí,  se dedica a estudiar los grandes clásicos de la literatura Universal. Conoce a su futura esposa.

1801: Se dedica a estudiar idiomas en la ciudad de Bilbao.

1802: Contrae matrimonio con María Teresa del Toro. Posteriormente, viajan a  Caracas. En este sentido, es obligante comentar lo referido por Bolívar al Coronel Perú Delacroix: “Oiga esto, huérfano y rico me fui a España. Fue entonces cuando conocí a María Teresa, bien enamorado, me case. Luego viajamos a Caracas. Le aseguro Coronel, que mi cabeza estaba llena del amor mas violento y no de política, porque ella aun, no había tocado mi imaginación”.

1803: Su joven esposa, María Teresa, muere en San Mateo.

1804: En Paris, asiste a la coronación y proclamación de Napoleón Bonaparte. Después comento:”Yo lo estimaba como un héroe de la República Francesa, como la estrella brillante de la gloria y la libertad. Se hizo emperador y desde ese día lo miro como un tirano hipócrita”. Por esa misma época conoce a Alejandro Humboldt, quien paradójicamente le dice: “Yo creo que su país esta maduro para su independencia, mas no veo al hombre capaz de realizarla”…

1805: Sobre la cima del Monte Sacro y en compañía de Fernando Bolívar y Simón Rodríguez, adquiere el siguiente compromiso: “Juro delante de ustedes. Juro  por el Dios de mis padres. Juro por ellos, que no daré descanso a mi brazo ni reposo a mi alma, hasta que no haya roto las cadenas que nos oprimen por voluntad del poder español”. Después de este juramento, Bolívar no hizo otra cosa que no fuese honrarlo.

1806: Viaja por Bélgica, Holanda y Alemania.

1807: Desembarca en Charleston, Estados Unidos.

1808: Agitación en Caracas por la presencia de José Bonaparte en España.

1809: Regresa a Venezuela.

1810: La Junta Suprema de Caracas, que sustituyo al Capitán Emparan, lo comisiona para que conjuntamente con Andrés Bello y López Méndez, viaje a Inglaterra con el propósito de solicitar ayuda para la independencia. En Londres conoce a Francisco de Miranda.

1811: Pronuncia un virulento discurso ante la Junta Patriótica de Caracas: “acaso no bastan 300 años”; luego, Venezuela declara formalmente su Independencia.

1812: Terremoto en Caracas: “si la naturaleza se opone lucharemos contra ella y haremos que nos obedezca”. Bajo su comando, se pierde la Plaza de Puerto Cabello. Miranda Capitula. De acuerdo con otros Oficiales, detiene a Miranda y lo entrega a los españoles. De allí, las celebres palabras del Generalísimo: “Bochinche. Bochinche, esta gente lo que sabe es de bochinche”… Se exilia en Curazao, viaja a Cartagena y redacte su histórico Manifiesto. Comienza la campaña por el Rio Magdalena.

1813: Desde Cúcuta, arranca con la Campaña Admirable. Entra triunfalmente en Caracas y se le ratifica el titulo de Libertador. Finaliza la Campaña.

1814: Batallas de la Victoria, San Mateo y Primera de Carabobo. Comienza la Emigración a Oriente. Bermúdez, Ribas y Piar desconocen su autoridad. Ordenan su arresto. No lo consiguen y se embarca hacia Cartagena. Nueva Granada le concede el grado de General en Jefe. Logra la capitulación de Bogotá.

1815: Fallidos intentos por independizar a Venezuela. Viaja a Jamaica y escribe su profética Carta. Llega a Haití donde se entrevista con el Presidente Petion.

1816: Zarpa de Haití en lo que se conoce como la Expedición de Los Cayos. En Carupano  decreta la libertad de los esclavos.

1817: Se reconcilia con Ribas, Piar y Bermúdez. Liberación de Angostura  y reconquista del Rio Orinoco. En la laguna de Casacoima profetiza la independencia de todos y cada uno de los pueblos hispanoamericanos. Fusilamiento del  valiente General y Patriota, Manuel Piar.

1818: Primera entrevista con Páez. Funda el periódico: El Correo del Orinoco.

1819: Instala el Congreso Constituyente de Angostura. Allí, hace público su proyecto político. Es elegido Presidente de los territorios, hasta ahora, liberados de Venezuela. Delega el cargo y en pleno invierno y con el agua hasta el pecho, sale en campaña  hacia la Nueva Granada. Atraviesa los Andes. Batalla de Boyacá e independencia  de la Nueva Granada. Creación de la República de Colombia. Es elegido su primer Presidente.

1820: Entrevista con Pablo Morillo en Santa Ana de Trujillo. Se regulariza la guerra.

1821: Planifica la Campaña del Sur. Maracaibo se proclama independiente  y España  considera que se ha violado el armisticio. Se reanuda la guerra por la independencia. Batalla de Carabobo e independencia de todo  el territorio venezolano.

1822: Arranca la Campaña hacia el Sur. Batalla de Bombona, Pichincha. Al  hacer su entrada triunfal en Quito, cayó sobre su cabeza un ramo de rosas rojas; cuando volcó su mirada hacia el balcón de donde había provenido, se topo con unos ojos color del pan recién horneado; obviamente, eran los de Manuelita Sáenz. Incorpora Quito a la Gran Colombia. Se entrevista con el General José de San Martin. Nadie supo que se hablo en esa reunión; solo que, al finalizar, el General San Martin se embarco hacia Europa, quedando Bolívar como el líder indiscutible de la liberación de los Pueblos del Sur. En un estado de exaltación espiritual, pronuncio su Delirio sobre el Chimborazo, del cual dijo un poeta venezolano: “Cuando creyeron, quizás, que se cansaba su brazo, hizo de América un trazo y volando casi loco con aguas del Orinoco fue a regar El Chimborazo”….

1823: Perú solicita su ayuda. Acude de inmediato. El Congreso lo autoriza para que detenga la guerra civil. Somete al Presidente Riva Agüero, quien se estaba cuadrando con los españoles. Entra triunfalmente en Lima.

1824: Se enferma. Al recuperarse, decreta  la pena de muerte a los corruptos. Le escribe una hermosa carta a  su maestro, Simón Rodríguez: “Usted formo mi corazón para la libertad, para la justicia, para lo grande, para lo hermoso. Yo he seguido el sendero que usted me señalo. No puede usted figurarse cuan hondamente se han grabado en mi corazón las lecciones que usted me ha dado”. El Congreso Peruano le otorga  atribuciones dictatoriales. Batalla de Junín. Convoca el Congreso Anfictiónico de Panamá. Planifica conjuntamente con Sucre, la Batalla de Ayacucho. Independencia total de la América Hispana.

1825: Renuncia a la Presidencia del Perú: “Peruanos: Colombia me llama y debo obedecer”. En Puno, una población ubicada en el alto Perú, el Inca Choquewanka se dirige a Bolívar en los  siguientes términos: “Quiso Dios formar de salvajes un Imperio y creo a Manco Capac. Peco su raza y mando a Pizarro. Después de tres siglos de expiación tuvo piedad de América  y lo ha creado a usted. Usted, pues, es el hombre de un designio providencial. Nada de lo hecho antes, se parece a lo que habéis hecho, y para que alguien pudiera imitaros, seria preciso quedara un mundo por liberar. Habéis formado Repúblicas que, en el inmenso desarrollo a que están llamadas, elevaran vuestra estatua adonde ninguna ha llegado. Con los siglos crecerá vuestra gloria, como crece la sombra cuando el sol declina”…

1826: Creación de la República de Bolivia. Redacta su Constitución. Instala el Congreso Anfictiónico de Panamá. Después de seis años de ausencia, toma la decisión de retornar a Colombia y comienza a desandar  valles, caminos y montañas.

1827: Al llegar, encuentra la República sumida en un gran caos. Santander sabotea su labor y Páez esta alzado en Valencia. Se va a Venezuela y resuelve la situación. Rompe definitivamente con Santander. Renuncia a la Presidencia de Colombia, el Congreso no se la acepta y de nuevo viaja a Bogotá a retomar sus funciones como Presidente. Se acrecientan los problemas políticos.

1828: Convoca la Convención de Ocaña. Surge el Partido Santanderista. Se disuelve la Convención. Intentan asesinarlo, Manuelita Sáenz lo salva. Santander estaba complicado en el asunto;  Bolívar, le conmuta la pena de muerte, por el exilio.

1829: Conflictos al Sur de Colombia. Se va al Perú y resuelve la situación. Regresa a Bogotá. Problemas en Ecuador y Venezuela. Comienza a derrumbarse La Gran Colombia.

1830: Renuncia a la Presidencia de la República. Luego viaja a Barranquilla y de aquí a Santa Marta donde muere cubierto de glorias inmortales; vestido con el ropaje de la historia; millonario en satisfacciones personales y acompañado por sus hermanos de armas; no pobre, ni solo, ni abandonado, ni con una camisa prestada, como nos lo han hecho creer los profetas de la conmiseración en su empeño por inculcarle al Pueblo Venezolano que la autocompasión es la estrategia mas eficiente para evadir realidades, justificar sueños fallidos y olvidar proyectos perdidos.

        

La reverencia por la Vida

LA REVERENCIA POR LA VIDA

                  Raúl Aular F.

 Albert Schweitzer y su novia Helena Brisdaw, egresaron muy jóvenes de la Escuela de Medicina de la Universidad  de Estrasburgo: el, medico, ella, enfermera; posteriormente, se casaron y partieron hacia el Continente Negro, específicamente a un lugar habitado por los mas pobres y desheredados de la tierra: El Gabón Africano. Para ello, tuvieron que remontar el Rio Ogowe sobre una frágil piragua que los llevo hasta un recóndito e inhóspito lugar donde toda incomodidad había hecho su asiento: miseria espantosa, calor insoportable, humedad irrespirable y pobladores en el más primitivo estado de la existencia humana.

 La gente que pretenden ayudar proviene de la selva profunda, presa de enfermedades para las que no tenían más recurso que la generosa ignorancia del curandero de la comarca. En consecuencia, a esta pobre gente había que alimentar, cobijar y curar. Por lo tanto, era urgente construir, dotar y poner a funcionar un Hospital. Obviamente, la tarea no seria nada fácil, pero lo construyeron: ¿Cómo lo hicieron?… No lo se. Lo que si se, es que ese hospital: Lambarene, se convirtió en un importante y reconocido centro para la investigación de las enfermedades tropicales.

Un día, que el Dr. Schweitzer buscaba una aldea perdida en las riberas del Rio Ogowe e impresionado por la diversidad de seres vivos que poblaban la llanura africana, se planteo una Pregunta: ¿Quién soy yo?.. De inmediato, se respondió a si mismo: “Yo soy vida que quiere vivir. Pero a la vez estoy rodeado de vida que también quiere vivir. Tan digno de respeto como mi propia vida, es la vida de los otros seres humanos y la vida de todos los demás seres vivos, aun de la más pequeña amiba. Si aceptamos esta verdad, entonces ya no cometeremos más crímenes. Se nos hará mas claro lo que nos esta permitido y lo que no nos esta permitido y comprenderemos que nuestra propia vida no se realiza sino en la reverencia, es decir, en el respeto por lo que ella significa para nosotros y por lo que ella significa para los otros seres vivos”…

            Por su inconmensurable labor en función de los más pobres de la tierra, a este hombre extraordinario se le otorgo el Premio Nobel de la Paz. En su discurso ante la Academia de Ciencias de Estocolmo, el Dr. Schweitzer lo culmino diciendo: “Yo nada he hecho. Ni nada he sacrificado, porque todo me ha sido devuelto engrandecido y multiplicado”…

La resurrección de Hamlet Raul

Autor: Raúl Aular F.

PERSONAJES EN ESCENA                                               

Hamlet Raúl.

Maria esposa.                                             

Raúl.

Damaris.

Camión Propagandístico del Partido Socialista Único de Veniezuela.

Rommel.

Román.

Internista.

Cardiólogo.

 Neurólogo.

 Otorrinolaringólogo

 Farmacéutico.

 Amigo Toňo Burdel.            

ARGUMENTACIÓN

         Hamlet Raúl, joven de setenta aňos de edad, sufre un desvanecimiento con perdida  de la conciencia en la casa de sus hijos Raúl y Damaris. Luego, al recuperarse es trasladado por su hijo a la población de Cagua bajo la condición de que solicite los servicios de un buen  Internista  que investigue  la causa por la cual, sin permiso de nadie, se fue  volando al mas allá hasta que gracias a las destrezas medicas de Raúl, regreso de nuevo a este tropical y petrolero país. En resumen, la obra narra el peregrinar de Hamlet Raül por los consultorios de varios médicos y su feliz encuentro con un viejo amigo de la infancia: Toňo Burdel, quien después de una amena conversación le resuelve definitivamente la secuela  que le dejo el desvanecimiento ocurrido en Barquisimeto.

ACTO PRIMERO: (Desayuno en la cocina de Damaris).

DAMARIS: Señor Hamlet; ¿Qué desea desayunar? 

HAMLET: Algo liviano hija, tu sabes que cuando viajo no me gusta atragantarme.

DAMARIS: Eso me parece  una muy buena estrategia

HAMLET: ¡Maria!, me estoy sintiendo mal, muy mal (Hamlet se pone cadavérico)

MARIA ESPOSA: Tomate este cafecito para que se te quite ese mareo.

DAMARIS : Voy a buscar  a Raúl..!Ojala no este en el baňo!

MARIA ESPOSA: ¡Dios mio!…..este hombre  se puso jipato….!esto es un  infarto!

RAUL: ¡Hamlet….Hamlet!……?Que te pasa? Dime algo…

HAMLET: No responde.

RAUL: Voy a acostarlo en el suelo con los pies hacia arriba para que resucite.

HAMLET: (resucitado) ¿Dónde estoy?

RAUL: En mi casa de Barquisimeto

HAMLET: ¿Y, quien eres tu?

RAUL: Tu hijo mayor.

HAMLET: Mi hijo…… ¡la pinga chamo! Eso no puede ser, yo soy virgen…..

MARIA ESPOSA: (pensando) ¡Dios mío!…. Te lo pido de todo corazón que después de este episodio, Hamlet Raül no vaya a quedar loco.

CAMION DEL PSUV: “Escuálidos, Oligarcas, Fascistas, Apátridas….! No Volverán!

HAMLET: (recupera la conciencia)….. ¿Chávez esta encadenado?

MARIA ESPOSA: (con las manos en la cabeza). Gracias a  Dios que el camión de Chávez le devolvió la conciencia a Hamlet, ya era a era hora de que esos chavistas golpistas, ineficientes y corruptos  hicieran algo bueno. .

 HAMLET: (recuperado totalmente) Mis hijos, muchas gracias  por  haberme rescatado de la quinta paila  del infierno, pues cuando viajaba al mas allá  recuerdo que me invadió un calorcito muy agradable. Ahora María, vámonos para Cagua con Raúl.

ACTO SEGUNDO: (Viaje de Barquisimeto a  Cagua en la camioneta de Raúl)

RAUL: ?Como te sientes?

HAMLET: Hijo, me siento como un toro pero después de la corrida.

RAUL: No te preocupes Hamlet que cuando te evalúe el Internista y te prescriba una que otra medicina comenzaras a sentirte mejor. Me tienes informado de todo. Mira que lo que  te dio no fue una mamadera de gallo..!Cuídate!… Bueno, ya estamos llegando; los dejo en la casa y me regreso de inmediato. No se te olvide Hamlet de hacer todo cuanto te recomendé y sugerí.

HAMLET: Así lo haré hijo; pues, a estas alturas de mi existencia me he convertido en un ser obediente, inodoro, incoloro insípido, apolítico y no deliberante.

ROMMEL: (mensaje de voz)  ¡Hamlet! Supe lo que te paso. Cuídate. Ve donde el medico. Sigue las instrucciones de Raúl; pues te necesitamos por 20 o mas aňos.

ROMAN: (mensaje de voz). Padre, me entere de lo que te sucedió. Cuídate y sigue las instrucciones del Dr. Aular Delgado. Por aquí todo bello y bajo control.

ACTO TERCERO: (Peregrinar de Hamlet por varios consultorios médicos).

 INTERNISTA: Señor Hamlet  ¿Qué lo trae por aquí?

HAMLET: Doctora, en la casa de mis hijos, Raúl y Damaris, me dio un mareo tan fuerte que perdí la conciencia y ahora me ha quedado un caminar como si estuviera flotando, es decir, igualito al caminar de los astronautas cuando abandonan la nave y salen a realizar caminatas espaciales.

 INTERNISTA: Eso es gravísimo. Usted fue victima de un sincope; de ahora en adelante no tome café, ni cerveza, no coma hervidos de res, ni mondongo, ni cachapa, ni queso de mano, ni parrilla, ni tortas, ni dulces, ni helados, ni caramelos, ni galletas. No vea películas pornográficas, evite ver globovision  y sobretodo las cadenas de Chavez. De ahora en adelante todo salcochado y sin sal, no ponerse bravo por nada. Cuando le pidan prestado no cobre y acostúmbrese a poner la otra mejilla. Ahora,  lo voy a remitir donde un Cardiólogo para que me lo evalué.  Luego, le aplicare un tratamiento.

CARDIOLOGO: Señor Hamlet: ¿Dígame que lo trae por aquí?…..

HAMLET: Pues Dr. en la casa de mis hijos Raúl y Damaris, me dio un mareo, perdí el conocimiento y me ha quedado una sensación de levitación. Luego, me vio un internista que, en entre otras muchas cosas mas, me recomendó que usted me evaluara

 CARDILOGO.: Hamlet, yo comparto la opinión de mi colega. Eso fue un sincope cardiaco que debemos estudiar seriamente. Le voy a recomendar se  practique estos exámenes de laboratorio y los siguientes estudios: Ecocardiograma, Electrocardiograma y Holter de arritmia en la Unidad de Cardiología que le queda aquí mismo al lado del otro consultorio. Luego, le aplicare un tratamiento.

UNIDAD DE CARDIOLOGIA: Señor Hamlet para practicarle estos estudios usted deberá venir bien bañado, con el pecho bien afeitado, un par de pilitas alcalinas  doble AA y 360 bolívares fuertes.

CARDIÓLOGO: (Hamlet de regreso al consultorio). ¿Trajo los exámenes de laboratorio y los estudios que le sugerí?

HAMLET: Si, aquí los tiene metidos en esta carpeta de Manila.

CARDIÓLOGO: (analizando los resultados): “Noto una dislocamiento entre las cargas eléctricas que salen del nódulo auriculoventricular. La válvula Mitral presenta un reflujo bastante marcado  como consecuencia de una contracción digital del músculo cardiaco; por ello, debe ser evaluado por un elctrocardialogo. También noto una  disminución alarmante en los valores del potasio y eso es mortal porque refleja un mal funcionamiento de los riñones; por lo tanto debe ser evaluado por un Nefrólogo. Pero, lo fundamental es que usted, sea evaluado de inmediato por un Neurólogo. De momento no le prescribiré  ninguna medicina.

NEUROLOGO: Señor Hamlet, ¿Quién le recomendó que se consultara conmigo?

HAMLET: Un Cardiólogo y me dijo que le entregara estos resultados.

NEUROLOGO: muy bien, vamos a hacerle su historia médica: ¿Dónde nació y cuantos anos lleva encima?

HAMLET: Hace setenta años en Villa de Cura.

NEUROLOGO: ¿Profesión  u oficio?

HAMLET: .Maestro de Escuela  jubilado.

NEUROLOGO: Ahora, dígame, sin ocultarme nada,  todos los males que le aquejan.

HAMLET: Hipertensión arterial, litiasis renal, retinopatía, quistes renales, diverticulosis intestinal, faringitis crónica, catarros mal curados, secuelas de tuberculosis pulmonar, hipertrofia prostática, presbicia, hemorroides, laberintitis, tinitus, taquicardia, bursitis, lumbago, calvicie progresiva, artritis reumatoide, uňas encarnadas, caminar inseguro, mareos, vértigos,  y últimamente una culebrilla marca caimán. Pero, Dr. de todos estos males, yo lo que deseo es que usted me cure el andar caminando como si fuera un astronauta caminando  fuera de su nave.

NEUROLOGO: Ahora, vamos a analizar los estudios que me trajo: “Observo un desbalance electrolítico. Noto que la onda “K” sale de la hipófisis para encontrarse con la onda  “L” a la altura de la cabeza del fémur derecho como si fuera una onda helicoidal en franca distorsión  retrospectiva.  Por otro lado, la onda “H” pasa por el hígado después que atraviesa el páncreas en dirección al  intestino grueso  y eso  no es nada bueno para un hombre de su edad, También percibo que la onda “Y” se desprende  del nervio auditivo y toma una dirección muy extraña que presumo debe ser por una pelota de cerumen viejo que le impide su normal transito por los canales semicirculares NEURÓLOGO: ¿Me he explicado, señor Hamlet?

 HAMLET: ¡Clarísimo Dr.! Mas claro no canta un gallo.

 NEUROLOGO: Ahora, mi querido Hamlet, vaya donde un Otorrinolaringólogo; pero antes, hágase un Dopler Neurovascular, una Resonancia Magnética del Cerebro y un Electroencefalograma; luego le aplicaremos un tratamiento para ese vértigo recurrente.

 OTORRINOLARINGOLOGO: Señor Hamlet, ¿Cuál es su problema?

 Hamlet: Según el último medico que me examino tengo una pelota de cerumen viejo  que impide que las ondas magnéticas del espacio radioeléctrico circulen por el oído interno a la velocidad requerida para que la onda sonora se transforme en impulso nervioso. Pero Dr. mi problema es esta sensación de flotar que me compaña..

 OTORRINOLRINGOLOGO: Señor Hamlet, antes de examinarlo le voy a recomendar  se haga  una audiometría de ambos oídos pero con énfasis en el derecho.

 ACTO CUARTO: (Encuentro fortuito de Hamlet con un compañero de la adolescencia)

HAMLET: (pensando con arrechera): “Coñonojoda” “Coñodelamadre”… Me la paso de medico en medico y ninguno de estos carajos  me quita este mareo de mierda.

TOŇO BURDEL: (desde un carro) !Hamlet!….!Hamlet!…!Hamlet Raúl!; voy a dar la vuelta. Espérame allí. No te vayas; no te muevas……

HAMLET: ?Quien carajo me estará llamando?…..!Coňo!…es Toňo Burdel….!na guara!…

TOŇO BURDEL: ¡Venga un abrazo mi querido hermano!.. ¡Que grato es verte!…!Cuantos años han pasado!… ¡Te  acuerdas cuando nos jubilábamos de la escuela para irnos a echar un baňo en el salto del ahorcado y después compartíamos una rosca roja con Cola Bidu.!

HAMLET : ¡Claro hermanazo, eso es inolvidable!…!Que tiempos aquellos!. Dime Toňo, ¿Qué ha sido de tu vida, que estas haciendo?

TOŇO  BURDEL: Después que sacamos el bachillerato  me fui a Francia a estudiar Terapia Sexual. Esta profesión la ejerzo a domicilio. Me va muy bien, Tengo cuatro hermosos  y bellos hijos en el primer frente y dos en el segundo.

HAMLET!:Coňo, Toño! Tu no cambias… oye, ¿Por fin te casaste con Maria Fernanda?.

TOŇO BURDEL: ¡Claro!.. María Fernanda ha sido, es y  seguirá siendo mi Catedral; las demás… puras capillitas. Pero cuéntame, hermano Hamlet, ¿Qué ha sido de tu vida?

HAMLET: ¡Hermano te voy a comenzar por el final. Estoy jodido hermanazo, según los médicos me dio un sincope cardiaco y me ha quedado una inestabilidad para caminar que ando como el gallo espuelerico que tenia tu abuelo Antonio. Me han visto sopotocientos médicos y  me tienen como una pelota de  tenis: de aquí para allá y de allá para acá

TOŇO BURDEL: ¡Nojoda, Hamlet!,  ya te voy a curar esa vaina. Vete a la farmacia y te compras estas pastillas. Tomate esa mierda con agua, jugo, cerveza, aguardiente claro o con lo que te de la gana. Ya veras como te vas a sentir cuando te tomes  la primera. Esa mierda te la vas a tomar durante tres días seguidos. Ahora, dime tu teléfono; dentro de10 días te llamo para que nos echemos un baňo en el salto del ahorcado. Pero esta vez no vamos a compartir rosca roja con  Bidu, sino  una parrillada de puntas traseras uruguayas con una botella de escocés treinta aňos. Bueno hermano querido, me voy; tengo práctica de laboratorio de sexología.

ACTO QUINTO: (Desenlace de la obrada: sanacion milagrosa)

FARMACEUTA: ¡Señor Hamlet!, Aquí tiene sus pastillas.

HAMLET: Caminando con evidente inestabilidad se fue a una panadería a comprar una botellita de agua, se tomo la  pastilla que le recomendó su amigo Toňo Burdel, que de medico no tiene nada, y se sentó a esperar la reacción. A los 30 minutos exactamente, comenzó a invadirlo una gran mejoría: Nitidez visual, desaparición del tinitus del oído izquierdo, eliminación de la sudoración. Se pone de pie y no se marea; se desplaza con  absoluta estabilidad y comprueba que ha desaparecido la sensación de caminar como si fuera un astronauta fuera de su nave espacial.

 Finalmente, alegre, eufórico, contento y con la  mirada volcada hacia su pueblo, Hamlet,  pego un grito estruendoso que llego a escucharse mas allá del Cunaviche; mas alla del Sinaruco, mas allá del  Orinoco y hasta mas allá del  mas nunca: ¡To be un Sincope Cardiaco or not to be un Sincope Cardiaco!… “That is the Question.”

La mujer en la vida de Bolivar

 LA MUJER EN LA VIDA DE BOLIVAR

                                                                                   Raúl Aular F.

             El objetivo  de este escrito, es presentar un respetuoso y  modestísimo homenaje a las mujeres que, con sus afectos le hicieron  mas soportable la vida al Libertador.

 María Teresa Rodríguez del Toro: Bolívar conoció a esta delicada y distinguida joven, hija de un rico hacendado venezolano residenciado en España: Bernardo Rodríguez del Toro,  en una tarde que cansado de tanto  caminar por Madrid resolvió entrar a la casa de la Familia Ustariz, para escuchar las conversaciones de sus invitados. Maria Teresa, huérfana de madre, había sido cuidadosamente criada por su padre. Las grandes, lujosas pero oscuras habitaciones, reemplazaron para ella el sol y el aire; las lecturas piadosas y la música, fueron sus únicas  diversiones, y el trato con los respetables amigos de don Bernardo, todas sus amistades sociales. En consecuencia, el mundo, el amor, las fiestas, le parecían un paraíso donde todo era noble, puro y feliz. En consecuencia, su alma era sensible a quien, con el conocimiento de ese   mundo desconocido y fantástico para ella, le hablara de el. Y así llego Bolivar hasta ella. Sus aventuras en la Corte Española y su fama de hombre mundano y galante, ya se habían comentado, aunque muy discretamente, tanto en la casa de los Ustariz, como en la de don Bernardo. Por lo tanto, el joven no le era del todo desconocido. Por ello, Bolivar, no encontró ninguna dificultad en su trato con Maria Teresa, cuyos negros ojos españoles y delicada figura, muy posiblemente deben haberle “tumbado la empalizada” al futuro Libertador de la América Hispana; puesto que, al poco tiempo de haberse iniciado esta relación, Maria Teresa y Simón Antonio se casaron  en la Iglesia de San Sebastián el 26 de mayo de 1802. Después de la ceremonia, la joven pareja tomo rumbo a Venezuela en un  barco que los esperaba en el puerto de la Coruňa. Cuando llegan a Caracas, Bolivar y Maria Teresa, hacen planes para el  futuro y pocos días después, se marchan a la Hacienda de San Mateo en los Valles del Aragua donde vivieron muy cortos momentos de felicidad. Pues,  las enfermedades endémicas  de la zona, se encargaron de dejar viudo a Simón Antonio. Destrozado y con el deseo consciente o inconsciente de olvidar tamaňa pena, el joven viudo se embarco para Europa, dirigiéndose primero a Madrid, con el propósito de entregar a Don Bernardo algunos objetos personales de Maria Teresa. Una vez cumplido este deber, viajo  a Paris con la intención de ahogar sus penas, primero, en la bohemia parisina, luego en las aguas turbulentas y peligrosas del quehacer político: “La muerte de mi mujer me puso muy temprano sobre el camino de la política; me hizo seguir después el carro de Marte en lugar del arado de Ceres”: le manifestó una vez a su   amigo, Perú de Lacroix.  Obviamente, Bolivar, jamás olvido a su  Maria Teresa.

 Fanny Villards: Esta mujer excepcional formo su espíritu en la época tormentosa de la Revolución Francesa, cuando los resortes morales y las ideas éticas que tradicionalmente habían guiado la conducta humana estaban en crisis. La libertad de conducirse según los propios deseos era la principal ley de comportamiento. Se creía entonces que ya había llegado la hora de vivir sin trabas ni deberes, es decir, en estado natural de absoluta libertad, donde el hombre recobraría la felicidad que le arrebataron la sociedad y el gobierno. Cuando Bolivar vio a Fanny Villards en un elegante salón de Paris, quedo totalmente prendado de ella. Desde ese día y empeñado en obtener su amistad, se convirtió en el mas asiduo de los concurrentes a la casa de Madame de Villars. Allí se presentaba vestido suntuosamente, gastando el dinero a manos llenas y rodeándose de una corte de amigos que le adulaban y acompañaban a  todas partes.

Teresa Laisnay: Bella mujer con la que Bolivar mantuvo una amistad tal, que por cultivarla se  vio precisado a correr dificultades propias de estos placeres. Parece ser, que de ese afecto nació una niña de nombre  Flora Tristan: gran revolucionaria socialista francesa que combino  la liberación  de la mujer a la del proletariado y abogaba por la libertad intelectual y profesional de su genero.

 Ana Lenoit: Durante la campaña militar que Bolivar emprendió por las riberas  del río Magdalena, se le informo que en un pueblito llamado Salamina residía una hermosa catira que se caracterizaba porque hablaba una lengua extraña. Intrigado, Bolivar trato de obtener mas detalles acerca de la catirita; supo que a dicho pueblo había  llegado un emigrado francés de apellido Lenoit acompañado de su hija Ana con la intención de montar un negocio. Con esta información se encamino hacia la casa de la familia Lenoite. Toco la puerta y para sorpresa suya, salió una bella joven rubia expresándose en  francés, a la cual y para sorpresa de ella, Bolívar, también le respondió en  impecable francés bviamente, el amor comenzo a hilasr.

 Josefina Machado: Cuando El Libertador hizo su entrada triunfal en Caracas, doce bellas jóvenes  dieron la bienvenida  y coronaron con laureles al héroe  Una de ellas llamo poderosamente su atención: Josefina Machado; morena de regular estatura, negra cabellera, ojos del color de los posos después que pasa el invierno y  por añadidura, abiertamente identificada con la causa  revolucionaria que personificaba Simón Bolivar. Posteriormente,  dueña de la confianza del Libertador, Josefina Machado participo en la solución y manejo de importantes asuntos de Estado, con mucha más eficiencia de lo que dijeron los innumerables críticos que se gano por la franqueza de su carácter y la firmeza con que defendía a sus amigos y combatía  sus enemigos. La armonía entre Bolivar y esta extraordinaria mujer, permaneció estable hasta las  proximidades de la celebración del Congreso Constituyente de Angostura.

Julia Cobier: Uno de los momentos mas difíciles que experimento El Libertador,  le aconteció en Jamaica: se le agotaron sus recursos económicos e hizo diligencias en busca de trabajo pero le fue imposible conseguir. Incuestionablemente, es de suponer que esta situación debe haber generado ciertos niveles de desesperación y depresión en Bolivar. Pues, no otra cosa se puede interpretar del contenido de la siguiente carta enviada a un amigo: “Obligado por la mas absoluta necesidad, me tomo la libertad de molestar la atención de usted confiando en la oferta generosa que a nombre de usted me ha hecho nuestro amigo mutuo, Mister  Chamberlain. Ya no tengo un duro; ya he vendido la poca plata que traje. No me lisonjea otra esperanza que la que me inspira el favor de usted. Sin el, la desesperación me forzara a terminar mis días de un modo violento, a fin de evitar la cruel humillación de implorar auxilios a hombres mas insensibles  que su mismo oro. Si usted no me concede la protección que necesito para conservar mi triste vida, estoy resuelto a no solicitar la beneficencia de nadie, pues es preferible la muerte a una existencia tan poco honrosa. La generosidad de usted debe ser gratuita, porque me es imposible ofrecer ninguna recompensa, después de haber perdido todo, pero mi gratitud será eterna”….De repente, apareció milagrosamente en la vida de Bolivar una extraordinaria mujer de nombre Julia Cobier: criolla dominicana dueña en la isla de una considerable fortuna que al conocer su historia, su fulgurante ascenso, su rápida caída y su hablar de  libertar un mundo y escasamente tenia para comprar un pan, comenzó a sentir por Bolívar una profunda admiración que la llevo a ayudarlo generosamente.   

-Manuelita Saenz: Cuando Simón Bolívar entro triunfalmente en Quito, desde un balcón le lanzaron un ramo de rosas rojas que llamo  profundamente su atención. Al volcar su mirada hacia el  lugar de donde provenían  las flores, se topo con unos  ojos color del pan recién horneado que lo sedujeron para el resto de su  corta y gloriosa existencia. Ahora bien, en el tiempo transcurrido entre este cruce de miradas y  el ultimo aliento de vida que exhalo el Gran Hombre, ocurrieron muchas cosas. Por ejemplo, la noche del día de su  entrada triunfal, se le brindo un agasajo donde Don Juan Larrea llevo del brazo a  Manuelita Sáenz y  se la presento  al Libertador. Desde ese instante, el amor comenzó a hilar entre la hermosa Quiteña y el apuesto Caraqueño. Para esa época, el Libertador tenia que resolver un problema fundamental relacionado con el mantenimiento del comando y el control  de  las operaciones militares en pro de la independencia de los pueblos del sur; pues, San Martin venia atropellando del  sur al norte del continente  y Bolívar venia bajando en sentido contrario, es decir, del norte hacia el sur; en consecuencia, era necesario definir el liderazgo entre ambos hombres. Por ello, Bolívar convoco al General a una reunión que se celebro en Guayaquil: ¿Qué se hablo en esa reunión? Jamás se supo; solo que, de allí, el General San Martin  se embarco hacia Europa. Resuelto definitivamente el asunto, Manuelita, aguardo por Bolívar en una hacienda cercana al rio Guayas. Allí; El  Libertador, quedo prendado para siempre de esta extraordinaria mujer cuyos  atributos  predominantes eran la belleza, la hermosura, la habilidad en el manejo de las armas, la destreza en el cabalgar, la decisión, la irreverencia, el patriotismo y fundamentalmente, la temeridad: una noche serian como las doce, los perros del Libertador comenzaron a ladrar y se escucharon ruidos extraños. Manuela despierta Bolívar; pues supone que esa noche tratarían de asesinarlo. Y así era. Bolívar se levanta, se viste, toma una pistola y trata de abrir la puerta. Manuela se lo impide y lo obliga a salir  por la ventana. ¿Dónde esta Bolívar? -preguntan los insurrectos- Hábilmente, Manuela les dice que se encuentra en el Consejo con la intención de darle tiempo al Libertador de poder huir del atentado. Luego, se enfrento personalmente con ellos apoyada en la guardia de honor de Bolívar, debelando de esta manera  la conspiración y el asesinato de Bolívar.

Finalmente, cuando Manuelita supo la muerte de Bolívar en Santa Marta; sin perdida de tiempo, se fue al pueblecito de Guaduas  y se hizo morder por una víbora. Pero ella no murió de esa mordedura; posteriormente, falleció ahogada por la difteria. Su cuerpo y su casa fueron cremados totalmente. Por supuesto que el archivo personal del Libertador, que ella guardaba con mucho celo, también fue pasto de las llamas.

En conclusión, Bolívar, fue un ferviente admirador de la belleza femenina. Jamas  dejo de serlo, ni aun a las puertas del sepulcro. En un descanso, cuando afectado por una tuberculosis pulmonar viajaba hacia Santa Marta, una mujer, se acerco al coche y le manifestó al cochero su deseo de conocer personalmente al Libertador. Ante la negativa de este,  Bolivar, le  ordeno: ¡Por Favor!… “déjela subir que aun me quedan fuerzas para conocer y besar la mano de esta bella dama”…..

La Leyenda del lago Titicaca

 LA LEYENDA DEL LAGO TITICACA

                     Raúl Aular F.

 A la una de la tarde del día 17 de diciembre de 1830, los rayos de un sol brillante incidían perpendicularmente sobre el tejado de la Quinta de San Pedro Alejandrino. El calor era insoportable. En una de sus habitaciones agoniza Simón Bolívar. Le acompañan Mariano Montilla, José María Carreño, José Laurencio Silva, Cruz Paredes, Fernando Bolívar, Belfort Wilson y su medico, Alejandro Reverend. Paradójicamente, junto a aquel hombre, que tanto las había amado, no hay en aquella hora suprema, ni una sola mujer. De repente y en un impecable castellano se le oyó decir al Libertador: “En este instante culminante de mi existencia, solo me embarga un deseo irresistible por hundirme hasta mis hombros en las cristalinas aguas del Lago Titicaca. Un baño en esas aguas debe tener el sabor de la Grecia de Pericles y el saber inmortal de la Grecia de Sócrates, Platón y Aristóteles”. Inexplicablemente, sobre uno de los ventanales de la habitación, apareció un Cóndor que desplego sus inmensas alas y sobre ellas, cómodamente, se instalo el Gran Hombre. De inmediato, el Cóndor alzo el vuelo y llevo a Bolívar a desandar los caminos por donde había  sembrado de Repúblicas soberanas todo el territorio que ocupaba la América Hispana. El Cóndor, al divisar el altiplano boliviano disminuyo su velocidad de desplazamiento y comenzó a descender hasta posarse sobre una mullida alfombra de verdes musgos que, a orillas del Titicaca, los aguardaba. Allí se bajo Bolívar y con su habitual altivez, comenzó a caminar hasta que las aguas  lo cubrieron todo. Enseguida, se hicieron presentes miles y miles de peces multicolores que con delicadeza e inocultable amor, lo condujeron hasta una hermosa y confortable gruta que había sido esculpida en la zona más abismal del Titicaca. Allí, en esa gruta inexpugnable, en esa inaccesible fortaleza, en ese recinto ético, permanecerá Simón Bolívar hasta que la Moral y las Luces sean los polos de las Repúblicas que independizó.

Cuando ello ocurra; entonces, el Cóndor de las grandes alas regresara al Titicaca para llevarse al Libertador hasta un lugar que se encuentra más allá del Orinoco, mas  allá del Universo, más allá del pensamiento, más allá del más nunca…

La imagen que el viento me llevo

LA IMAGEN QUE EL VIENTO ME LLEVO

                          Raúl Aular F.

La imagen que conservaba de Simón Bolívar, producto de las enseñanzas que se desprenden de la obra literaria que nos dejaron los intelectuales: Arturo Uslar Pietri, Luis Acosta Rodríguez, Indalecio Lievano Aguirre, Hermano Nectario María, Alfonzo Rumazo Gonzales, Augusto Mijares… es decir, la del Bolívar arengando a los miembros de la Sociedad Patriótica de Caracas; la del Bolívar levantándose de las cenizas de la Primera República; la del Bolívar saliendo de Angostura en pleno invierno y con el agua hasta el pecho; la del Bolívar remontando la Cordillera de los Andes; la del Bolívar analista e historiador del Manifiesto de Cartagena; la del Bolívar temerario de la Campaña Admirable; la del Bolívar implacable del Decreto de Guerra a Muerte; la del Bolívar profético de la Carta de Jamaica; la del Bolívar expedicionario de los Cayos; la del Bolívar Constitucionalista del Congreso de Angostura; la del Bolívar guerrero de Boyacá y Carabobo; la del Bolívar de la Campaña del Sur; la del Bolívar integracionista de los Pueblos; la del Bolívar admirador de la belleza femenina; y finalmente, la del Bolívar agonizando en Santa Marta; me la sustituyeron por la de unos hombres que, vestidos como astronautas y armados con una especie de sopletes de acetileno, hurgaron dentro de su sarcófago hasta poner al descubierto una osamenta que, paradójicamente, fue expuesta al  pueblo venezolano a través de la televisión y, bajo las notas del “Gloria al Bravo Pueblo”…

Pero lo más doloroso del asunto, no fue la imagen que el viento me llevo, sino que ante semejante espectáculo; en este país, nada paso, salvo,  el movimiento monótono de los balancines extrayendo petróleo por coñazo, para luego venderlo en el mercado donde acuden los pueblos que están hambrientos, bulímicos y famélicos de energía.

Con razón, Don Quijote de la Mancha alertaba a su  compañero de quimeras, diciéndole: ¡Cosas Veredes, Sancho Panza!..

 

 

 

 

La hermana realista

LA HERMANA REALISTA

               Raúl Aular F.

 María Antonia Bolívar y Palacios, la hermana realista del Libertador, nació en Caracas el 1 de Noviembre de  1777. Apenas frisaba los 14 años contrae matrimonio con Pablo Clemente Palacios. De esta unión nacieron Anacleto, Valentina, Josefa y Pablo Secundino. Su vida se desarrollaba entre los oficios hogareños y las frecuentes visitas a las Haciendas de Macarao y San Mateo en los Valles del Aragua. Obviamente, su cotidianidad transcurría sin ningún tipo de sobresaltos hasta que en 1797 un episodio altero la paz de la provincia: se descubrió una conspiración en la Guaira contra la Corona liderizada por Manuel Gual y José María España que tendría como objetivo instaurar una República independiente, democrática e igualitaria. Para ello, difundieron un folleto titulado los “Derechos del Hombre” y una canción cuyo estribillo, decía: “Viva tan solo el Pueblo, el Pueblo Soberano. Mueran los opresores; mueran sus Partidarios”. La intentona no logro sus propósitos y José María España fue ejecutado en la Plaza Mayor de Caracas.

 Posteriormente, en 1806 un evento político similar alteraba de nuevo la apacible vida  de la Colonia: Francisco de Miranda desembarcaba en las costas venezolanas  con un pequeño ejército para propiciar una rebelión contra el Rey de España. La invasión fue repelida, no logro el apoyo del pueblo y Miranda se vio obligado a retirarse.

Pues bien, tanto la incursión de Gual y España como el desembarco de Miranda y los hechos ocurridos en Caracas el 19 de abril de 1810, no contaron con el apoyo de María Antonia. Públicamente se manifestaba contraria a cualquier iniciativa independentista; la cual se exacerbó, al comprobar que su hermano menor, Simón Antonio, no solo veía con agrado el movimiento sino que formaba parte activa de la insurrección. Evidente y paradójicamente, la hermana mayor del Libertador era contrarrevolucionaria, realista y monárquica.

Esta actitud  llevo a María Antonia a abandonar Caracas y refugiarse  con su familia en su hacienda de Macarao. Pero, al desencadenarse la violencia y desatarse la confrontación armada entre patriotas y realistas, no le quedo mas alternativa que regresar a Caracas; pues, la hacienda no le ofrecía ninguna seguridad; entonces, se instalo en su casa de la esquina de Sociedad a esperar algún desenlace. La Guerra había comenzado. Su hermano Simón se alistó en el Ejercito Patriota bajo las ordenes de Francisco de Miranda y combatía por la República en el centro; su otro hermano, Juan Vicente, cuando regresaba de Estados Unidos hacia Venezuela para incorporarse a la lucha, falleció al naufragar la nave donde viajaba.

 El 26 de marzo de 1812, ocurre el terremoto de Caracas. El caos era espantoso. Un enemigo jurado de Bolívar y de la causa republicana, José Domingo Días, dijo haber visto y oído al futuro Libertador retar con soberbia y prepotencia a la naturaleza: “Si la naturaleza se opone lucharemos contra ella y haremos que nos obedezca”. Cuando María Antonia supo de esto; de allí en adelante, las diferencias políticas distanciaron a los hermanos.

La pérdida de la Primera República, como consecuencia de la capitulación de Miranda, hace presuponer a María Antonia que terminaba así la infausta revolución y por lo tanto volverían a reinar la paz y la armonía en la Colonia. Por otro lado, su hermano menor desembarcaba en Cartagena en busca de ayuda y apoyo para regresar e invadir a Venezuela a través de una estrategia militar conocida como la Campaña Admirable que tendría como uno de sus objetivos, decretar la guerra a muerte. María Antonia desobedece el decreto y personalmente se encarga de proteger a los  españoles y canarios residentes en Caracas y de paso califica la resolución como un producto nacido de la “furiosa saña del insolente populacho  que sigue a mi hermano menor”

 Precisamente, en esos días en los cuales  María Antonia se encontraba decididamente activa en contra de la política de exterminio de su hermano, este hace su entrada triunfal en Caracas. La municipalidad le concede el titulo de Libertador. María Antonia se mantuvo al margen de los acontecimientos y no dio la menor demostración de que su posición política estuviera en trance de modificarse, al contrario, todas sus actuaciones y comentarios  siguieron siendo la de una decidida defensora del Rey de España y así se lo  hizo saber a su hermano Simón. A todas estas, Boves marcha sobre Caracas a poner en práctica el saqueo y el degüello. Bolívar ordena la emigración a oriente: la procesión de mujeres, niños y ancianos comienza a peregrinar tomando el camino de sabana grande para de allí seguir a Chacao y dejar atrás la ciudad. Eran más de 20.000 personas en retirada. Trinidad Moran, uno de los soldados que forma parte de la emigración, escribe lo siguiente: “consternaba ver señoras delicadas que no habían conocido la adversidad y que habían vivido en la abundancia y los goces, marchar con el lodo hasta la rodilla sacando fuerzas de su flaqueza”… María Antonia se resiste a abandonar la ciudad; pues, imagina que su condición de monárquica será reconocida y respetada por Boves. Bolívar opinaba lo contario; en consecuencia, ordena sacarla por la fuerza y embarcarla en el primer navío que zarpe del Puerto de la Guaira con rumbo a Curazao. Al poco tiempo, viaja de la isla a la Habana en compañía de su esposo e hijos. Desde allí, se dirige a la Real Audiencia de Caracas para que se le autorice regresar a Venezuela en vista de su condición de súbdita leal al Rey de España y contraria al proceder revolucionario de su hermano. Esta autorización le fue concedida; pero, decidió permanecer en Cuba y solicitar del Rey una parte de las rentas que producían sus cuantiosas propiedades en Venezuela. Concediéndosele una pensión de 2000 pesos anuales. Permanece en la Habana hasta que su hermano, después de haber derrotado las armas del Rey, la invita a regresar a la reciente creada República; pues, al concluir la guerra, los únicos de la familia Bolívar que se encontraban fuera de Venezuela era ella, sus tres hijos menores y nietos.

 Ahora bien, en el difícil balance de los pro y los contra, estuvo claro para María Antonia que, volver a Caracas, representaba la única posibilidad de ocuparse directamente de recuperar y administrar los bienes que quedaban de la antigua fortuna de los Bolívar que, de manera dispendiosa, usufructuaba su Hijo: Anacleto,  por autorización de Bolívar, el cual, según ella, era bueno para libertar pueblos, comandar ejércitos y redactar constituciones; pero, para gerenciar su inmensa fortuna dejaba mucho que desear.

Ante esta realidad,  María Antonia, viuda y llena de aprensiones, acepta la invitación y el auxilio monetario de su hermano y se embarca hacia Venezuela. Al arribar, se instala en su casa de la esquina de Sociedad con sus dos hijos, todavía solteros, Pablo Secundino y Josefa, y con Valentina, la casada, quien tenia cinco muchachos. Anacleto, su hijo mayor, se encontraba en Bogotá dándose la gran vida y sacándole provecho a ser, nada más y nada menos, que el sobrino del Libertador.

Al toparse con  Caracas, María Antonia se desconsuela. Nada es como antes. La ciudad se había convertido en un horror, todavía estaban intactas las huellas dejadas por la guerra. Lo primero que hace, es recomendarle a Bolívar que le revoque el poder concedido a su hijo Anacleto. Desde el Perú, Bolívar lo revoca y se lo otorga a ella, transformándose  de esta manera en la administradora de los bienes de su hermano. Por lo tanto, levanta inventarios; cobra deudas, pone las cuentas al día; le  asigna a su hermano una renta de 30.000 pesos; cancela las ayudas mensuales que Bolívar había ordenado: 40 pesos a la Negra Hipólita; 100 pesos a la mujer de Simón Rodríguez;  500 para la viuda de Francisco Paul; 200 para la madre de un criado  que se llamaba Manuel Matute; 100 para la madre del cirujano Luis Gallego; 300 pesos a Lino Gallardo; 300 pesos al abate Pradt….

Todo marchaba bien, hasta que la venta de las minas de Aroa lo complicó todo. A tal punto, que Bolívar le revoco el poder  y   lo otorgo a Gabriel Camacho el yerno de su hermana, casado con Valentina, su sobrina. En este orden de ideas, es obligante comentar que María Antonia solía aconsejar a su hermano: “si los peruanos no quieren que los independices, no lo hagas y regrésate a Colombia. No vayas a permitir que se te corone como un Rey”…

 María Antonia sufrió el ocaso de la grandeza de su hermano, cuyo fallecimiento lo supo meses después de haber ocurrido: la Gaceta de Venezuela del 4 de febrero de 1831 que se publicaba en Valencia comunico la muerte de Simón Bolívar sin alabanzas ni  epítetos denigratorios, solo se limito a decir que Bolívar había dejado de existir.

 José Laurencio Silva, quien estuvo presente en San Pedro Alejandrino, le entrego el testamento dejado por Bolívar. Allí, entre otras cosas mas, el Gran Hombre, aseguraba: “No poseo otros bienes que las Minas de Aroa y ordenaba: después de mi fallecimiento, mis restos deben ser depositados en la ciudad de Caracas, mi país natal”…

Esta orden fue comunicada por María Antonia; primero, a Carlos Soublette; luego, al General José Antonio Páez  y su acatamiento fue previsto para el día 17 de diciembre de 1842. Lamentablemente, María Antonia, murió el 7 de octubre de 1842, es decir, a dos meses y 10 días para que se diera cumplimiento a la orden dejada por su hermano menor.

Finalmente, el hecho de que la hermana mayor de Simón Bolívar se haya comportado abiertamente como una realista convencida, pudiésemos tomarlo como un ejemplo de lo complejo que debe haber sido nuestra independencia, en donde las opiniones se encontraban tan divididas que ni siquiera en la familia del Libertador estaban todos de acuerdo para romper los nexos que nos unían a España.

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